Absolutamente.



Su propósito es servir físicamente como mujer, en el sentido animalístico, sin ningún componente emocional. En este sentido, difiere de las relaciones que tiene con su padre o su hijo. Pero la pregunta persiste: dado que es una modelo consagrada, ¿es consciente de que su padre es un auténtico líder de una banda criminal, dispuesto a venderla, llevándola al límite físico de su existencia, todo por dinero? Admito que me encanta este aspecto increíblemente oscuro de la trama y ver a Johnson actuar como un hombre desprovisto de moral, incluso cuando se trata de su propia hija. Sería interesante ver cómo reaccionaría Cynthia si se diera cuenta de que, todo este tiempo, ha sido utilizada como moneda de cambio a costa de su imagen como modelo.